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Por que el fútbol colombiano apesta

Se encuentra en: Acerca de Nada


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A raíz de la eliminación de Colombia del mundial todos los medios de comunicación, periodistas y fanaticada se han puesto en la tarea de analizar por qué diablos la selección ha quedado por fuera del campeonato del mundo que se celebrará por allá en Suráfrica.
Todos meten la cucharada, todos señalan culpables, todos analizan los factores, todos son dueños de la "verdad verdadera". Que el técnico recibe cometa para colocar a ciertos jugadores, que los jugadores que son buenos en sus clubes no rinden en la selección, que los directivos no cumplieron con su objetivo y que no respetan los procesos. Que la sede del partido debe ser en la altura para ganarle a Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil; o muy baja para ganarle a Perú, Bolivia, Ecuador y Venezuela. Mucho, demasiado, todo se ha dicho hasta el punto que se les va a podrir la boca a los colombianos de hablar tanta ñola sobre la "selessión".

Sin embargo para internautismo crónico los motivos por los cuales el "combinado patrio" no va al mundial son otros. Nos hemos tomado la tarea de analizar otras consideraciones con su respectiva solución, porque de nada serviría criticar sin mostrar alguna salida, alguna solución o alternativa que guie a la luz de la clasificación para el próximo mundial. Así que sean ustedes bienvenidos a los "por qué el fútbol colombiano apesta".

Aspecto 1: Los nombres de los jugadores
Parte fundamental para que un equipo genere respeto y admiración se encuentra en la sonoridad de los nombres que tienen los jugadores que hacen parte de la selección. Dicha sonoridad se produce por la asociación que se tiene con el respeto, y no debe ser una burla donde se abuse a la libertad de procrear y desquitarse con cuanta cría se tenga. Los nombres deben estar muy ligados con la cultura nominal(?) del país y que no sea un mezcla entre la cultura montañeril (o campirana) con la cultura del entretenimiento extranjera, o simplemente de una imaginación bien salvaje.
Por ejemplo los jugadores de Inglaterra se llaman como se llama la gente en Inglaterra (Valga la redundancia): David Beckham, Frank Lampard, John Terry o Wayne Rooney

En Alemania los jugadores se llaman como se llama la gente en Alemania (Vuelve y juega): Michael Ballack, Bastien Schweinsteiger, Torsten Frings o Christoph Metzelder.

En Colombia los jugadores NO se llaman como se llama la gente en Colombia: Jackson Martínez, Yulián Anchico, Vladimir Marín, Radamel Falcao García, Giovanni Moreno, Macnelly Torres, Darwin Quintero o Dorlan Pabón.
Entonces nos preguntamos ¿Dónde diablos queda nuestra identidad? ¿Dónde quedaron los Arnoldo Iguarán, los Carlos Alberto Valderrama, los Adolfo Valencia, los Leonel Álvarez, los José René Higuita, y por qué no, los Faustino Asprilla? Es hora de regresar a llamarnos como colombianos, portar nuestros nombres cuarentones y salir a defender esta patria sufrida y doliente.

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Sí, a Schweinsteiger si le cabe el nombre en la camiseta

Aspecto 2: Bigote
Los tiempos cambian, las modas cambian y por ende el fútbol cambia. Pero algunas cosas que cambian no deberían hacerlo. La Selección Colombia ha ido en su historia a 4 mundiales y en todos éstos hubo un ingrediente especial, un aspecto que particularmente generaba entre los rivales un respeto hasta el punto de haber sido considerados los mejores del mundo. No fue el "toque toque", ni el 4-4-2: fueron los bigotes. Esa porción de barba que crece bajo la nariz y no es rasurada fue la que nos llevó a manosear el éxito y desde su desaparición (o rasuración) Colombia dejó de ir a los mundiales.
Por ello es importante que la persona que chante las riendas de la selección Colombia no se preocupe tanto por la longitud de los cabellos de los jugadores, ni las formaciones que vaya a usar, ni el estilo de juego que va a aplicar, sino que lo inquiete la lampiñez en los bigotes de los jugadores que dirija.


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Arnoldo Iguarán domina la pelota junto a su denso bigote

Aspecto 3: La ropa
Para una persona, la manera en cómo se vista será el fiel reflejo de la condición social en la cual vive, y por otro lado, del estado mental en el cual se encuentra. Igualmente la vestimenta que se lleve depende de la circunstancia en que se va a estar, es decir si uno va para un matrimonio se viste con smoking, si se va a una rumba se viste casual y si va a estar con su mujer en la cama, no se viste (?).

Igual pasa con el fútbol, si queremos jugar fútbol y es más, queremos ir a un mundial, debe entonces vestirse acorde con estos eventos. No realizar una camiseta que es digna de un torneo barrial, o en su defecto, de un torneo en que haga en la empresa. También, el hecho que se quiera demostrar la pasión por la bandera colombiana no implica que se tenga que hacer una camiseta tan fea como la que vemos en la imagen 1


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Imagen 1: Macnelly Torres se muestra inconforme con el diseño
de la camiseta, y probablemente, con su nombre.


La sugerencia es simple y llana la selección debe utilizar un uniforme que sea similar al que usó en los mundiales que participó y se presenta en la imagen 2.

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Imagen 2: Adolfo Valencia y Faustino Asprilla
son unos de los nombres que defendieron la camiseta con dicho diseño.


Finalmente si todos los aspectos analizados junto a las soluciones dadas no funcionan, tocaría retomar la idea que parió el gran Francisco
"Pacho" Santos al proponer lo siguiente:

Aspecto 4: No prometer ir al mundial
Al parecer los jugadores y cuerpo técnico se sienten muy presionados al momento de realizar la promesa de que van a ir al mundial, sabiendo que estos no la van a cumplir. Esto se ve reflejado partido tras partido en el momento en el cuál dan lo mejor de ellos, pero por ahí no se les dan las cosas. El deportista colombiano es acertado a la hora de fallar y sí prometerán más bien no ir al mundial traería consigo 2 ventajas.

  1. Sí se promete no ir al mundial y al ser tan acertados para fallar, en una de esas van al mundial
  2. Si se promete ir al mundial y no se va, se cumpliría al fin un objetivo en la era futbolística.
  3. Como podrán ver por cualquier lado que se vea, el resultado sería satisfactorio.

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Los jugadores colombianos celebrando el deber cumplido

Hacer un mundial
Sí algo le daría el tiquete directo a la Selección Colombia para el Mundial, es simplemente armarlo. Nada más nos faltaría: los estadios, las vías, los medios de transporte, la tecnología, la gente, el equipo y el dinero para realizarlo.


(Juan Esteban Moncada, monkey)

Comentarios



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Mostrando 1 Comentario(s)
2010-01-18 19:11:23
Andres...

buenas .. si, yo solo queria apuntar que me encuentro muy preocupado en demasía, en el día de antier "O rei" Pelé terminó de salar el ya bilipendiado césped de El Campín, no volveremos a un mundial ni en dos eras planetarias, aceptemos de una vez nuestro


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