DEL WASÁ Y OTROS DEMONIOS

Como si fuera parte de la dicotomía del bien y el mal, probablemente muchas almas han caído en sus tentaciones, y es que wasá tiene sus propios demonios.


Que no se vengan con cuentos, admitamos de una vez que para gran parte de los Colombianos las reglas ortográficas y fonéticas no son una gran preocupación. Ver en la calle güecos, comprar una canasta de güevos, tomar un tadci y pedirle al cantante de turno que suba al etcenario son parte de nuestra desoladora realidad lingüística. Y si eso ocurre con las propias, ¿qué esperar del whatsapp, huasá, wadsap o wasá? Y aunque este no es el tema que atañe en estas letras, del título era necesaria la aclaración.

Desde los inicios del PIN su predecesor elitista, era posible vislumbrar las grandes transformaciones que llegarían con este tipo de aplicaciones, y que luego un WhatsApp menos selectivo puso en evidencia. 1200 millones de almas disfrutan de sus bendiciones. Pero, como si fuera parte de la dicotomía del bien y el mal, seguramente esas almas también han caído en sus pecados, y es que WhatsApp tiene sus propios demonios.

[zombify_post]

Comentarios

Comentarios

El Morrys

Todos aquí están locos. Mejor me voy. ¡Arre unicornio!

No te pierdas estos