Colombianos hacen fila para certificar su inglés en notarías.

En un hecho con los muy múltiples, diversos y más ingeniosos precedentes en la política colombiana, llega un nuevo caso de polémica por certificación de estudios de un funcionario público, en esta ocasión se trata de Claudia Bustamante, Cónsul General de Colombia en Orlando.

duque y claudia bustamante

El hecho fue denunciado por el Representante a la Cámara David Rocero, el cual asegura que Bustamante “ha presentado sus conocimientos en inglés bajo un acta juramentada ante notaría”. Sumado a ello, el representante asevera que no presenta título profesional y que fue un reconocido partido de centro (democrático) que le certificó la constancia laboral. En la foto publicada por el representante, se observa el documento en cuestión en una notaría de El Retiro, Antioquia.

notaría el retiro

Ante la noticia, en el riguroso equipo periodístico de Internautismo decidimos realizar un reportaje sobre lo acontecido, y nos dirigimos a algunas de las notarías más concurridas de la ciudad de Medellín, ya que, los viáticos no alcanzaban para bajar hasta el municipio de El Retiro, a tan solo 40 minutos de la ciudad.

En las notarías se registró de manera inusual largas filas, y ante el asombro del equipo periodístico, una funcionaria de la notaría explicó que las largas filas se debían a que muchos medellinenses estaban certificando sus estudios, en una oleada por los recientes acontecimientos de la cónsul, puesto que, muchos de ellos no sabían que eso se podía hacer. Entre ellos llama la atención Asdrúbal Esneider, quien asegura que tiene un nivel B1 en mandarín y alemán, pero que se le había perdido el diploma en un trasteo y que la institución donde estudió era curiosamente ‘INLINGUA’, la misma que Bustamante; “es más, yo creo que hasta fuimos compañeros de clase, pero demás que ella no me recuerda”, asegura el joven.

Dentro del mismo reportaje, pudimos constatar que los paisas le madrugan a este tipo de sucesos “antes que de pronto cambien la jugada” se le escuchó decir a algunos de los presentes. Los Centros de Idiomas del país miran con preocupación la situación, pues esto podría traer deserción en sus diferentes programas, pues es de suponer que muchas personas van a estos centros a certificar un segundo idioma con el fin de ampliar sus posibilidades laborales e incluso de emigración.

fila para certificarse

Tal es el caso de una pareja que se encontraba en una de las notarías haciendo ejercicio de la declaración juramentada para pasar el idioma de francés, ya que es lo único que les hace falta para irse a vivir a Quebec. Asegura la pareja “nosotros llevábamos 4 años estudiando francés porque se nos da muy duro y nos decían que solo permitían exámenes como el TEFaQ, es decir, que sean validados, pero recibimos con mucho entusiasmo la noticia de que ahora la notaría puede validar nuestro francés, porque la verdad le teníamos mucho susto a esos exámenes, y ya nos podemos ahorrar ese dolor de cabeza”. Como si se tratase de una actividad contagiosa, uno de nuestros reporteros (del cual no daremos el nombre para no boletearlo) aprovechó el entusiasmo de la gente y validó su inglés en B1, “por lo que se pueda presentar, eso es mejor tenerlo por si de pronto sale trabajito en los Estados Unidos”.

Esta noticia nos recuerda acontecimientos como el diploma falso de Ernesto Macías, que según él fue validado por el ICFES. Colombia es un país que nos puede agarrar desprevenidos en cuanto a certificados de estudio, los cuales, según sospechas del Ministerio de Trabajo, pueden salir en paquetes de cheetos o tapas de gaseosa. Así que ya saben, si su impedimento para llenar la hoja de vida son sus estudios, acérquese a la notaría más cercana y cuando le pregunten las fuentes, júrelo por Dieguito Maradona, al mejor estilo de Coraje el perro cobarde. 

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