La nueva Blancanieves saboteó sin querer (¿o queriendo?) el remake de la cinta de Disney.

El 22 de marzo de 2024 marca un hito en el calendario, ya que está reservado para el anticipado estreno del live-action de Blancanieves. Sin embargo, las aguas ya están agitadas en torno a esta nueva versión que Disney está preparando. Sorprendentemente alejada del clásico animado de 1937, esta reinterpretación ha encendido una llama de controversia entre los usuarios de las redes sociales, quienes han levantado la voz en protesta por los audaces cambios que se vislumbran en el horizonte.

En una entrevista con Variety, Rachel Zegler, una de las voces prominentes en esta producción, expresó con determinación: «No encontraremos aquí a la damisela en apuros esperando ser rescatada por un príncipe. No, en esta ocasión, sueña con ser una líder, consciente de su potencial y llamada a honrar la memoria de su fallecido padre, quien veía en ella la intrépida, justa, valiente y auténtica líder que podría llegar a ser».

Con una franqueza que destaca, Zegler también compartió sus perspectivas sobre el príncipe en cuestión, tachándolo de «acosador». Apuntó a la versión original de 1937, evidenciando cómo el enfoque en su relación con Blancanieves es, en su opinión, altamente cuestionable. «Observemos la historia desde una lente crítica: ¿un romance basado en acoso? Eso es, sin lugar a dudas, desconcertante y, francamente, inaceptable. No repetiremos esa narrativa», declaró con firmeza en una entrevista con Extra TV.

Aunado a estos posicionamientos audaces, Zegler reveló su propia relación con la película animada original. Reveló que, de niña, la obra le infundió temor, yendo tan lejos como para confesar que solo la vio una vez y evitó cualquier contacto posterior con Blancanieves. La actriz admitió: «Mi primer encuentro con Blancanieves me inquietó profundamente. Solo en mis años posteriores, al estar involucrada en este proyecto, pude superar esos miedos y enfrentar la historia con nueva perspectiva».

Los desacuerdos no se hicieron esperar. Algunos críticos consideran que criticar las princesas Disney no necesariamente es un acto de feminismo, argumentando que no todas las mujeres buscan convertirse en líderes empoderadas. Esta discusión se enriqueció con declaraciones que cuestionan si menospreciar a una mujer por amar o por aceptar ayuda contradice los principios del feminismo. La joven actriz fue objeto de críticas y cuestionamientos, expresando la percepción de que la protesta surge de quienes ven en estas modificaciones una negación del amor y la presencia de la mujer en diversos roles.

En el trasfondo de esta polémica, se encuentra el desafío de equilibrar el respeto por el legado de la historia original con la aspiración de adaptarse a los valores y percepciones cambiantes de nuestra sociedad contemporánea. El live-action de Blancanieves promete ser mucho más que una simple representación, convirtiéndose en un reflejo de los debates en curso sobre el papel y la representación de la mujer en los medios. La fecha del estreno se avecina, y junto a ella, se desvelará el resultado de esta audaz reimaginación que sigue generando discusiones apasionadas en todos los rincones del mundo virtual.

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